En un restaurante hay momentos en los que todo tiene que funcionar. El pase va lleno, las comandas no paran y el equipo necesita que el TPV esté ahí, sin dramas ni pantallas sorpresa.
Por eso hemos mejorado el sistema de actualizaciones de Last.app, para que las nuevas versiones se instalen de forma más inteligente, sin interrumpir la operativa en horas punta.
Hasta ahora, las actualizaciones podían aparecer según el encendido del dispositivo o la conexión, y eso a veces significaba mal timing. Muy mal timing.
Con el nuevo motor, el TPV detecta mejor cuándo hay actividad y cuándo puede actualizarse sin molestar. Menos cortes inesperados, más continuidad durante el servicio.
Cuando haya una nueva versión disponible, el usuario verá una notificación.
A partir de ahí, el sistema esperará a que no haya actividad en la app para aplicar la actualización. Sin cierres repentinos, sin cortar una acción a medias y sin aparecer justo cuando estás cobrando una mesa.
En Windows, la app debe cerrarse para actualizarse. Por eso ahora se puede posponer la actualización durante 1 hora, hasta un máximo de 4 veces.
Además, si el TPV detecta un momento de inactividad, aprovechará para actualizarse automáticamente sin que el usuario tenga que hacer nada.
Este cambio no va solo de actualizar mejor. Va de dejar trabajar mejor.
Menos interrupciones.
Menos sustos en mitad del servicio.
Más tranquilidad para el equipo.
Porque la tecnología debería adaptarse al ritmo del restaurante, no al revés.