

La historia de Cuadro es la de un concepto que va más allá de la restauración tradicional. Un espacio donde el arte, la gastronomía y la experiencia se fusionan para crear algo memorable.
Detrás del proyecto está Alexis Gardes, quien buscaba dar forma a una idea muy clara: ofrecer algo más que comida. Cuadro nace como un lugar donde cada plato es una obra, donde lo visual, lo sensorial y lo emocional forman parte de una misma experiencia.

Lo que empezó como una inquietud creativa se ha convertido en un restaurante donde cada detalle cuenta, desde la selección del producto hasta la estética del plato, pasando por la atmósfera del local.
“Queremos que la gente no solo venga a comer, sino a vivir una experiencia que recuerde”.
Con una propuesta basada en el producto de calidad, el vino natural y el queso artesanal, Cuadro apuesta por una cocina en constante cambio, donde la creatividad y la temporalidad marcan el ritmo.
Pero detrás de esta experiencia tan cuidada, hay una operativa compleja. Cambios frecuentes de carta, gestión de sala y una experiencia que debe ser fluida en todo momento.
Y ahí es donde la tecnología se convierte en un pilar clave.
Desde el inicio, Alexis tuvo claro que la tecnología debía formar parte del proyecto.
“La tecnología es clave. Sin ella no podemos llegar a todo”.
Antes de contar con una solución integral, la gestión diaria requería más esfuerzo y limitaba la capacidad de optimizar procesos. Con la implementación de Last.app, Cuadro ha conseguido centralizar y simplificar su operativa.
Actualmente utilizan Last.app para gestionar todo el ciclo del cliente, desde la reserva hasta el pedido en sala y el pago final.
“Con la tecnología se puede hacer mucho más y mucho más rápido con el mismo esfuerzo”.
Esto les permite centrarse en lo realmente importante: la experiencia del cliente.

Uno de los grandes retos del sector es la rotación de personal. En este contexto, contar con herramientas intuitivas marca la diferencia.
“Es muy intuitiva. En un servicio ya basta para entender cómo funciona”.
El equipo de Cuadro ha podido adaptarse rápidamente al sistema, reduciendo tiempos de formación y facilitando el día a día en sala.
Cuando la operativa fluye, el cliente lo percibe. Gracias a Last.app, el servicio en Cuadro es más ágil, más ordenado y más coherente con la experiencia que quieren ofrecer.

En sus inicios, Cuadro apostaba por un modelo sin reservas, basado únicamente en walk-ins. Sin embargo, la demanda del cliente hizo necesario evolucionar.
“Al principio no cogíamos reservas, pero la gente las pedía”.
Con la incorporación de The Book, el sistema de reservas de Last.app, han podido dar respuesta a esta necesidad y mejorar la organización del servicio.
De modo que, el cambio ha sido significativo: automatización de procesos, mejor control de mesas y una gestión más eficiente del flujo de clientes.

Para Alexis, hay algo claro:
“Gestionar reservas por teléfono es una pérdida de tiempo”.
Digitalizar este proceso no solo ahorra tiempo, sino que permite al equipo centrarse en ofrecer un mejor servicio en sala.
Aunque Cuadro mantiene su esencia flexible, combinando reservas con clientes walk-in, contar con una herramienta como The Book les permite adaptarse mejor a las necesidades del cliente actual.
Last.app se ha convertido en ese aliado que permite mantener el equilibrio entre creatividad y eficiencia.
Porque cuando la operativa está bajo control, todo lo demás fluye. Y en un restaurante como Cuadro, eso marca la diferencia.