

La historia de La Mechada Express y La Churuata es la de un crecimiento orgánico, valiente y muy conectado con su comunidad. Lo que empezó hace cinco años como una tienda online de productos venezolanos congelados evolucionó, empujado por la pandemia y los cambios en el consumo, hacia el delivery, la restauración y una propuesta gastronómica que hoy conecta tradición, emoción y experiencia.
Con múltiples canales de venta activos: restaurante, delivery, tienda online y venta a otros restaurantes. La complejidad operativa creció al mismo ritmo que el negocio. Y ahí, la tecnología dejó de ser una ayuda para convertirse en una necesidad estratégica.
Gestionar tantos frentes desde procesos manuales era insostenible. Para seguir creciendo sin perder el control, Javier Fuentes, CEO y fundador de La Mechada Express y del restaurante La Churuata, necesitaba una solución que integrara todos los canales en un solo sistema. Ese punto de inflexión llegó con Last.app.
Ha sido un crecimiento mutuo. Nosotros empezamos con una idea, con mucha ilusión, y Last.app estaba también en sus inicios. A medida que nuestro negocio ha ido creciendo y volviéndose más complejo, la aplicación también ha evolucionado muchísimo.
“Last.app no es lo que era cuando empezó. Hoy en día abarca muchísimas más cosas”.
Lo que más valoro es que no se han quedado quietos. Han ido escuchando al cliente, recogiendo feedback y transformándolo en mejoras reales que hemos visto reflejadas en la herramienta.
“Hemos crecido juntos en el proceso”.
Para nosotros, eso demuestra que Last.app no solo acompaña el crecimiento del negocio, sino que crece con él, adaptándose a las nuevas necesidades y apoyando cada nueva etapa del proyecto.

La tecnología para nosotros es totalmente necesaria. Cuando empiezas, puedes llevar muchas cosas de forma manual, pero a medida que creces el trabajo se duplica y llega un punto en el que colapsas si no tomas una decisión.
“Cuando creces, te das cuenta de que si no automatizas, el trabajo se vuelve imposible”.
Last.app nos permitió ordenar toda la operativa y dejar de apagar fuegos para centrarnos en hacer crecer el negocio.
Tenemos varios canales activos: vendemos en el restaurante, a través de Glovo y Uber, con nuestra propia tienda delivery, con tienda online de productos congelados y también a otros restaurantes con La Mechada Express.
Lo clave es que Last.app nos permitió integrar todos esos canales en un solo lugar.
“Gracias a Last.app pudimos abarcar todo en un solo sistema y tener mayor control”.
Eso nos ha dado una visión global del negocio y ha simplificado muchísimo la gestión diaria.
El cambio ha sido enorme. Pasamos de procesos manuales a tener todo automatizado y centralizado. Eso nos permitió no solo organizarnos mejor, sino también crecer.
“Hemos podido duplicar y hasta triplicar ventas gracias a tener todo unificado”.
Last.app nos ayudó a escalar sin perder el control, algo fundamental cuando manejas tantos canales a la vez.

Sí, totalmente. La aplicación es muy intuitiva y se aprende rápido. Incluso con las actualizaciones, que son normales en cualquier software, el sistema sigue siendo fácil de entender.
“Es súper intuitiva y se coge muy rápido”.
En nuestro caso hemos tenido bastante estabilidad de equipo, pero cuando alguien nuevo entra, el aprendizaje es muy ágil y sin fricciones.
Cuando todo funciona bien por dentro, se nota fuera. El equipo trabaja más tranquilo, el servicio es más fluido y el cliente lo percibe.
Pero si tuviera que destacar algo por encima de todo, sería el servicio al cliente de Last.app.
“Escuchan mucho al cliente. Das una sugerencia y a las semanas la ves reflejada en una mejora”.
Hemos crecido juntos. Last.app ha evolucionado al mismo tiempo que nuestro negocio, y eso crea una relación de confianza que para nosotros es clave.

