Todo lo nuevo en QR, las novedades que llegan a tus mesas

Pedir desde la mesa debería ser tan natural como pedirle algo más a un camarero. Escaneas, eliges, envías a cocina y sigues con la comida. Sin tener que entender cómo funciona el sistema ni empezar de cero cada vez que alguien de la mesa quiere pedir algo.

Por eso hemos actualizado en profundidad la experiencia de QR de Last.app. Ahora el pedido entiende mejor qué está pasando en la mesa, permite que varios comensales participen al mismo tiempo y conecta muchas más partes de la experiencia del cliente: promociones, puntos de fidelización, pedidos anteriores, preferencias y métodos de pago.

En pocas palabras, el QR deja de ser simplemente una carta desde la que hacer un pedido y se convierte en un canal mucho más conectado con el servicio y con cada cliente.

Cada QR sabe en qué mesa estás

Empezamos por algo sencillo, pero importante: ahora el cliente puede ver directamente el número de mesa al que está asociado el QR que ha escaneado.

Cuando tienes muchos QR repartidos por el restaurante, terrazas o diferentes zonas de sala, saber desde el primer momento dónde se está realizando el pedido elimina dudas y ayuda a que el cliente tenga claro que todo lo que envíe irá asociado a la mesa correcta. Es un pequeño detalle visual, pero aporta bastante contexto justo en el momento en el que empieza la experiencia.

Una mesa, varios móviles, un mismo carrito

Probablemente una de las mejoras más importantes de esta actualización.

Ahora varias personas pueden pedir desde distintos dispositivos al mismo tiempo y compartir el mismo carrito en tiempo real.

Si cuatro personas están sentadas en una mesa, ya no hace falta pasar un único teléfono de mano en mano ni que una persona se encargue de recopilar lo que quiere todo el mundo. Cada comensal puede escanear el QR desde su móvil, consultar la carta y añadir productos.

Mientras alguien añade una bebida desde un teléfono, otra persona puede estar escogiendo un entrante desde otro. Los cambios se sincronizan entre los dispositivos para que todos estén viendo el mismo pedido.

La tecnología queda detrás y la experiencia se parece mucho más a lo que ocurre de forma natural en una mesa: cada uno pide lo suyo, pero todo forma parte de la misma cuenta.

Inicia sesión y lleva tus promociones contigo

Hasta ahora, pedir desde un QR era una experiencia mucho más anónima. Eso cambia. Los clientes ahora pueden iniciar sesión directamente desde el QR, lo que permite reconocerlos y conectar el pedido en mesa con las promociones y ventajas que tengan disponibles.

Si el restaurante tiene promociones activas que se pueden aplicar a ese cliente, podrá acceder a ellas desde su cuenta y utilizarlas durante el pedido. Esto acerca mucho más la experiencia del QR a la relación que el restaurante ya tiene con sus clientes fuera de una visita concreta: no eres simplemente alguien que ha escaneado un código, eres un cliente que puede tener promociones, historial y preferencias propias.

Tus puntos, pedidos y datos siempre disponibles

El área de cliente también se vuelve mucho más completa.

Al iniciar sesión, los clientes pueden consultar cuántos puntos tienen acumulados y revisar su histórico de puntos, para entender cómo los han conseguido y tener más visibilidad sobre su participación en el programa de fidelización.

Además, desde su cuenta pueden acceder a:

  • Pedidos anteriores.
  • Puntos disponibles e histórico de puntos.
  • Direcciones guardadas.
  • Métodos de pago guardados.
  • Información personal de su cuenta.

Así, un cliente que vuelve al restaurante no empieza desde cero cada vez que escanea el QR.

La idea es construir una experiencia más continua entre visitas y entre los diferentes canales del restaurante. Cuanta menos información tenga que volver a introducir el cliente y más fácil sea recuperar lo que ya ha hecho antes, más sencillo resulta volver a pedir.

Una experiencia más personalizada para cada cliente

Desde su área personal, el cliente también puede editar su información y seleccionar determinadas preferencias relacionadas con su experiencia. Estas preferencias pueden gestionarse mediante tags, permitiendo que el restaurante conozca mejor a sus clientes y vaya construyendo perfiles con información útil para futuras interacciones.

No se trata solo de saber cuánto ha gastado una persona o cuántas veces ha venido. También de poder entender mejor sus preferencias y mantener esa información conectada con su perfil. El QR se convierte así en otro punto desde el que seguir construyendo una relación con el cliente, en lugar de ser una interacción aislada que desaparece después de pagar.

Decide qué quieres enseñar cuando alguien abre tu QR

También hemos añadido nuevas opciones de personalización desde el panel de administración.

Ahora puedes decidir qué secciones quieres mostrar dentro de la experiencia del QR y adaptar mejor la entrada a tu carta según tu restaurante.

Desde Admin puedes elegir si quieres enseñar:

  • La imagen de portada o un carrusel de imágenes.
  • Las reseñas.
  • Los pedidos anteriores del cliente.
  • Los productos más pedidos.

Esto permite que el QR sea mucho más que una lista de categorías y productos.

Puedes darle más protagonismo a la parte visual de tu restaurante, utilizar las reseñas para generar confianza, ayudar a los clientes habituales a repetir algo que ya pidieron anteriormente o destacar automáticamente aquellos productos que mejor funcionan.

Cada restaurante vende de una manera distinta. Ahora puedes decidir qué información tiene más sentido poner delante del cliente antes de que empiece a navegar por la carta.

Más oportunidades para completar el pedido

También llegan nuevas recomendaciones de producto durante el proceso de compra. Antes de llegar al carrito, el QR puede mostrar sugerencias de upselling para completar el pedido con otros productos que puedan tener sentido. Una bebida, un acompañamiento, un extra o un postre pueden aparecer en el momento adecuado sin obligar al cliente a volver atrás y recorrer de nuevo toda la carta. La idea no es añadir pasos al proceso, sino aprovechar mejor los que ya existen: hacer que descubrir algo más sea fácil cuando realmente tiene sentido.

Sabes cuándo tu pedido ya está en cocina

Después de hacer un pedido también hemos querido mejorar algo fundamental: la tranquilidad de saber que todo ha funcionado. Ahora el cliente recibe confirmación cuando el pedido ha sido enviado correctamente a cocina. Ese feedback elimina uno de los momentos de incertidumbre más habituales cuando se pide desde un móvil: preguntarse si el pedido realmente ha llegado o si hay que volver a enviarlo. Una vez confirmado, el cliente sabe que cocina ya tiene la comanda y puede seguir disfrutando de la experiencia sin tener que llamar a alguien del equipo para comprobarlo.

Sigue pidiendo aunque ya haya cosas en cocina

En los restaurantes que trabajan con cuentas abiertas, el QR ahora refleja mucho mejor cómo funciona realmente una comida. Cuando una parte del pedido ya se ha enviado a cocina, los productos enviados siguen visibles dentro de la cuenta, diferenciados de aquello que todavía se está añadiendo al carrito. De esta manera, la mesa puede ver qué se ha pedido ya y seguir añadiendo nuevos productos sin perder el contexto de toda la orden.

Pides unos entrantes y se envían a cocina. Un rato después alguien quiere otra bebida. Más tarde llega el momento de pedir postres. Todo puede seguir formando parte de la misma experiencia, manteniendo visibilidad sobre lo que ya se ha enviado y lo que todavía está pendiente. Esto hace que el QR se adapte mucho mejor al ritmo real de un restaurante, donde un pedido rara vez ocurre todo de golpe.

Un QR que acompaña toda la experiencia en mesa

Con esta actualización queríamos que pedir mediante QR dejase de sentirse como una acción puntual. El cliente sabe en qué mesa está, puede compartir el pedido con el resto de comensales, identificarse, utilizar sus promociones, consultar sus puntos, recuperar pedidos anteriores y seguir añadiendo productos incluso después de que cocina haya empezado a trabajar.

Mientras tanto, el restaurante tiene más herramientas para decidir qué enseña, destacar aquello que mejor funciona y conocer mejor a las personas que pasan por sus mesas. El objetivo sigue siendo el mismo: quitar fricción allí donde la tecnología puede hacerlo y dejar que el equipo se centre en lo que realmente aporta valor al servicio.

Porque el QR no debería sustituir la experiencia de un restaurante. Debería conseguir que todo lo que ocurre alrededor de ella sea un poco más fácil.

Nos vemos en la próxima actualización.